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EN TODO UNA
LECCIÓN Elissa falleció, a los
doce años de edad, a su jornada... Tuve el sentimiento de escribir sobre la
experiencia vivida en los últimos siete meses de la vida de mi hija y las
LECCIONES obtenidas. En Noviembre del Me encontré con ambas en el Hospital Alianza, donde
pasamos la noche, los exámenes descartaron los diagnóstico de meningitis y
sinusitis. Entonces a las 07:00 Hrs. de la mañana del día 20/11/2001, fue
llevada para una Resonancia Magnética; pasamos más de una hora, pues el
examen fue repetido con contraste. Alrededor de las 09:00 Hrs. yo y mi esposa
fuimos recibidos por la Asistente Social Diana y la Psicóloga Gracia, que nos
informaron el diagnóstico real: dos masas sólidas presionando el cerebro.
Enseguida fuimos contactados por un Neurocirujanos (Dr. Carlos Bastos) y una
Oncóloga (Dra. Dolores Dórea), que nos dieron los detalles. El mismo día fui
a la UTI (Unidad de Terapia Intensiva) siendo operada por el Dr. Carlos
Bastos al día siguiente (21/11/2001). El material fue llevado a la biopsia,
siendo constatada neoplasias malignas (cáncer): Médulo Blastoam del Cerebelo.
Pero teníamos esperanzas de una curación, pues la cirugía fue un éxito,
constatada por la tomografía posterior; y los diferentes exámenes mostraron
no haber habido metástasis. La quimioterapia y la radioterapia serían importantes
para la completa destrucción de las células cancerígenas, no vistas, a ojo
desnudo, durante la cirugía. Este tipo de cáncer (Médulo Blastoma de
Cerebelo) responde bien al tratamiento. Sin embargo, las células vistas, al
microscopio, poseían núcleos con formas bizarras... Después de cinco meses de quimioterapia, y ya haber sido
iniciada la radioterapia, en Abril del 2002 volvieron los síntomas; nueva
resonancia; otra cirugía. Fue, entonces, constatado por el examen
inmunohistoquímico, realizado en CICAP (Centro de Inmunohistoquímica
Citopatología y Anatomía Patológica) en el Estado de Sao Paulo/Brasil,
MEDULOBLASTOMA DESMOPLASICO del cerebelo con células RABDOIDES. En el mundo, hasta hoy, sólo existen tres casos
registrados de Meduloblastoma Desmoplástico: http://bvs.sld.cu/revistas/onc/vol11_2_95/onc05295.htm - y Meduloblastoma
con células Rabdóides sólo hay registro de un caso: http://www.conganat.org/icongreso/comunic/com063/titulo.htm - Sin embargo, no
se tienen registros de algún tumor con esas dos características juntas.
Tumores desmoplásticos, en si solos, son extremadamente agresivos y de
tratamiento casi imposible; en cuanto a las Células Rabdóides, aunque
raramente, son más comunes en ocurrir en el Tumor de Wilms (un tipo de
cáncer, que da en los riñones), pero, simplemente no existen tratamientos
conocidos en la actualidad para ese tipo de célula. El Tumor Rabdóide es considerado el mayor desafío de la
Oncología, pues no responde a ningún tipo de tratamiento, y tiene el poder de
crecimiento semejante a células embrionarias (progresión geométrica: al
cuadrado). Por causa de la reincidencia, mi hija fue operada por
segunda vez en Abril. Enseguida se prosiguió con radioterapia. Pero, un mes
después surgió un tercer tumor (tales siempre volvían porque, a pesar de ser
secados por la cirugía, hecho evidenciado por tomografía post-quirúrgica, la
quimioterapia asociada a radioterapia no lograban quebrar las células
rabdóides residuales), sin haber indicación de una cirugía más, pues no
ayudaría (tan solo aumentaría su sufrimiento), fue, sin embargo, sometida a
una tercera cirugía para instalación de una válvula de derivación peritonial
con el fin de proveer alivio a los dolores de cabeza, que asociado a
analgésicos disminuiría su sufrimiento, estimándose 30 días de vida, pero
sólo vivió 20 días más. Fueron 20 días de dolores, pues aún hasta la
instalación de la válvula tuvo que esperar el nivel necesario de plaquetas en
la sangre, necesitando de transfusión de éstas, solo se consiguió después del
control de la fiebre alta debido al edema en el cerebro; la fiebre sólo fue
controlada al quinto día, recibiendo inmediatamente transfusión de plaquetas,
las cuales son responsables para la coagulación de la sangre, fue operada. Al décimo día las señales vitales estaban débiles, y se
tuvo que hacer una cuarta cirugía para disecar una vena del brazo (lo ideal
sería un catéter central instalado directamente en la vena de acceso al
corazón, pero correría el riesgo de una hemorragia interna por cause de la
baja de plaquetas; tampoco podría recibir anestesia general), sin poder
recibir anestesia general, ni siquiera sedante para dormir, fue administrada
anestesia local, teniendo que realizar todo el procedimiento quirúrgico con
la niña despierta. Pero, para nuestra sorpresa, ella regresó sonriendo; nos
dijo que, cuando estaba entrando en el Centro Quirúrgico ella vio al Señor
Jesús, no vio el rostro, pero sabía que era Jesús; estaba con vestimenta
blanca y brillante, que El condujo la camilla en una nube y hacía cariños en
el rostro de ella. Llegamos a saber que esta no había sido la primera vez,
ni tampoco la última que tuvo visiones de Jesús viniendo a confortarla en los
momentos de sufrimiento. Entonces nos dimos cuenta que le quedaba poco
tiempo... Me he limitado a hablar en forma técnica, pero si se
colocaran en mi lugar y vieran durante siete meses su hija entrando y
saliendo del hospital, teniendo que tomar incluso morfina para el dolor; algunas
veces, en el intervalo de 3 horas, vomitar 14 veces, y teniendo calambre en
todo el cuerpo por la baja de potasio y otros electrolitos; sintiendo dolores
de cabeza debido a la compresión del tumor directamente en el centro nervioso
del cuerpo: el cerebro; y si piensa que eso es todo... Tengo que rasgar el
corazón para escribir. Con todo, mucho nos impresionaba la paz y alegría que
ella tenía. En la última semana dijo a Dios: "¡Señor, no tengo miedo, se
que si yo muero, estaré con Jesús!". Y falleció a las 09:15 Hrs. del día
11 de Junio del 2002 (Martes). Elissa partió para estar con el Señor, a Quien amó por
toda su vida. Su madre siempre le contaba que ya en el vientre la había
consagrado; y así que la parió reiteró los votos de consagración. Creció desarrollando
un cariño tal, que era imposible no ser cautivado por su alegría. Ella decía
que cuando hablamos y expresamos Cristo, ganamos estrellitas en nuestra
corona. No se de dónde ella tenía esas ideas, pero, aún después de su
partida, dondequiera que este mi relato sensibilice a las personas por el
testimonio de vida de mi hija, le sean acreditadas muchas estrellitas en su
corona... Los dolores de las últimas 48 horas huyen a la
comprensión de la razón humana. El tumor entró en una fase de extrema violencia;
con su crecimiento, en la parte del cerebro que el comprimía con más fuerza,
una parte del cuerpo perdía la función (fue teniendo falencias múltiples de
órganos). Pasé tres días y tres noche sosteniendo su manito, hablándole a
ella que en breve terminaría su sufrimiento... Inicialmente ella perdió el lado izquierdo del brazo y
pierna, seguido de la coordinación del ojo izquierdo, llegando a ver todo
doble, dejándola tonta; la boca ya no la abría más... Tuvo hemorragia
estomacal; fue perdiendo los riñones, intestinos; y por último los
pulmones... La última noche fue terrible. Estuvimos, yo y mi esposa,
al lado de ella todo el tiempo, donde presenciamos tres paros respiratorios
durante la madrugada, siendo reanimada por el plantel médico. Un paro respiratorio es algo que causa fuertes choques
al ser visto (pensé que yo tenía un colapso, pues yo mismo respiraba con
dificultad al ver a mi pequeñita sufriendo tanto, mi esposa gritaba: Señor
Jesús, ten misericordia): entre otras reacciones, lo que más impresiona son
los fuertes espasmos y convulsiones; no logro continuar... El último paro respiratorio pedí a mi esposa que no
suplicase más por un milagro (hay momentos en que debemos estar claros de los
designios divinos) y clamé a Dios en alta voz, en frente de todos los que
allí estaban; Le pedí que no dejara partir a la niña de esa forma por ser por
demás doloroso. Ella entró en coma y la respiración fue descendiendo,
descendiendo, llegando a un 11% de oxigenación, y el día ya había rayado. La oncóloga de la niña llegó temprano y pasó a
monitorear sus instantes finales. La Dra. Dolores quedó impresionada que el
corazón aún continuaba latiendo (normalmente el corazón para con 50% de
oxigenación). Entonces ella, la médico, preguntó por los hermanos de la niña (mis
dos hijos – Valter Neto que cumplirá 17 años de edad; Felipe: tiene 15 años),
y respondí que mi padre, el abuelo de ellos, fue a recogerlos en la escuela. Al llegar los niños la besaron, diciendo: "¡Oh,
hermanita mía, yo te amo!", fue tan espontáneo... Me acordé que cuando
la niña entró en coma uno de los médicos nos previno que ella mantenía la
consciencia, para que tuviésemos cuidado al hablar cerca de ella. De hecho,
al oír la voz de los hermanos, salieron lágrimas de los ojos de Elissa. El
aparato ya no llegaba a registrar la oxigenación; y la médico al auscultarla
exclamó: "¡Algo está afligiendo a esta niña!", pues el corazón aún
seguía latiendo, bajando y subiendo el ritmo. Como por una inspiración divina, me aproximé, teniendo a
mi esposa a mi lado; y, sujetando la pequeña y helada mano de la niña, dije:
"¡Elissa, hija mía!". No puedo explicar, pero ella salió del coma,
y me miró. Y yo continué: "Mi pequeña, jamás te mentí, y esta es la
última vez que te hablo: Yo cuidaré de tu madre, amando y respetando, la
trataré con dignidad todos los días de mi vida; perdóname cualquier falta;
viviré de tal manera, que con la gracia de Dios, nos volveremos a encontrar
en el milenio. Parte en paz, hija mía; al sepultarte, estaré sepultando
también un viejo padre y marido, seré un padre nuevo para tus hermanos, y un
nuevo marido para tu madre. Ve ahora, hijita, ve a los brazos de Jesús, pues
El te aguarda con los brazos abiertos para recibirte". La niña cerró los ojos y expiró... La médico puso el
estetoscopio en el pecho de ella y registró la hora (09:15 Hrs.)... Amados hermanos, aprendí que el mejor regalo que un
padre puede dar a sus hijos es amar a la madre de ellos, y viceversa. Vi también que no fue necesario que ciertas partes del
cuerpo de mi hija estuviesen con problemas, simplemente el mensaje dejó de
ser enviado por el cerebro a estas partes, quedando inútiles. Con ello,
percibí que necesitamos aprender a usar la unción, principalmente en las
Reuniones de la Iglesia. Con relación a los problemas sanguíneos, vi que estamos
en una guerra continua; y cualquier baja (leucocitos, hematíes o plaquetas,
de entre muchos componentes) somos sometidos a muchos males. Así, también
necesitamos estar orando y vigilando siempre para que no tengamos bajas
espirituales, muchas veces hasta irreversibles. Cuando el cuerpo de mi hija descendía a la sepultura, yo
dije a las personas presentes: "El nombre Elissa significa alegría, y
hasta el fin ella decía ser feliz. Y aún en vista de la muerte, pensaba en el
bienestar de aquellos que tanto amaba, pero que tenía que dejar atrás. Hoy
las personas, de tanto ver en las novelas, se están separando, y llaman eso
incompatibilidad de genios. Estoy enterrando alguien tan joven, mas tan lleno de
madurez, en cuyos instantes finales mostró ser de hecho una vencedora. No tengo ninguna sublevación contra Dios, a pesar de
haber cultivado fuertes esperanzas en relación a la cura de Elissa. Si antes
yo creía en Dios, hoy creo mucho más, aunque mi hija esté muerta; si Lo
amaba, ahora Lo amo mucho más. Pues todo ese tiempo El estuvo muy próximo a
mi hija. Y ahora ella estará para siempre junto a El"... Hermanos, en Noviembre del 2001, después de la primera
cirugía, al saber que mi hija estaba con cáncer, mirándola allí entubada en
la UTI (Unidad de Terapia Intensiva), en llantos me aproximé a Dios; cerré
los ojos y doblando los brazos, como si la estuviese cargando, la puse en el
altar y dije: "Ella es mucho más hija tuya que mía; Señor, si es Tú
propósito llevarla, yo levanto la mano de todo mi apego; sólo te pido que me
des fuerzas para soportar la nostalgia y falta que ella me hará". Dios aceptó mi oferta; y a pesar de las muchas opiniones
a que fui enfrentado en estos últimos meses, tengo la certeza de que esa fue
Su voluntad. Mi hija completó la carrera, y yo y mi casa necesitamos
proseguir, y completar la nuestra también. Más convencidos de que en nosotros
fue iniciada una buena obra, y aquel que la inició es poderoso para
completarla, conduciéndonos a cada momento... Sobre la gran pérdida que sufrí – estuve meditando sobre
estos dos versículos de la Biblia: "Entonces Séfora tomó
un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a los pies de
Moisés, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre." (Exodo 4:25);
y: "Al
tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor [de la circuncisión]..." (Génesis
34:25) – ciertamente el dolor del corte es muy grande, pero debemos percibir
que al establecimiento de este corte, le sigue: "Yo soy el Dios Todopoderoso;
anda delante de mí y sé perfecto" (Génesis 17:1)... Es difícil mensurar el dolor que ahora pesa en mi pecho;
por otro lado, también no es difícil percibir el fruto que eso ha generado en
mi. Hoy veo la vida bajo un nuevo aspecto. Recientemente, miré en los ojos de
mi esposa, y me acordé de cómo la niña, abrazándola, decía: "¡Te amo
tanto, mamá!", y la besaba... Fui movido de tan sencillo amor y paz. He
aprendido, aunque con cierta moderación, a exteriorizar mis sentimientos de
cariño a las personas que me rodean; creo que esto es lo que Dios espera de
nosotros, que seamos genuinos en la expresión de Su persona en nosotros... En todo ese tiempo Elissa jamás murmuró de los
sufrimientos; en todo encontraba motivos para expresar la alegría que tenía
de vivir; habiendo amado a Jesús, ¡Lo amó hasta el fin! ¡Amén! Erivalter Moreno de Moura - Junho de 2002 eusoueri@gmail.com [ Correo electrónico y Facebook ]
Site de Elissa: http://eusoueri.ucoz.com.br/elissa.htm Gracias por las oraciones. ¡Dios es soberano! Mensaje sobre la paz
que percibí en la niña: "Algo que he aprendido con Elissa", y mas dos
foto de ella (una anterior al cáncer, y otra tomada en año nuevo, donde
estaba internada para hacer quimioterapia). ______________________________ Traducido por ERNESTO
RÜDE F. |
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